{"id":128,"date":"2025-09-17T12:39:32","date_gmt":"2025-09-17T10:39:32","guid":{"rendered":"https:\/\/juantorralbo.com\/?p=128"},"modified":"2025-09-17T12:41:33","modified_gmt":"2025-09-17T10:41:33","slug":"mirandola","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/juantorralbo.com\/index.php\/2025\/09\/17\/mirandola\/","title":{"rendered":"Mir\u00e1ndola"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se despert\u00f3 unos minutos antes de que sonara el despertador. \u00daltimamente, no sab\u00eda bien por qu\u00e9, le pasaba a menudo. \u201cEso son cosas de viejo\u201d, le dec\u00eda ella con sorna, y algo de raz\u00f3n ten\u00eda, porque siempre hab\u00eda sido muy dormil\u00f3n.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cogi\u00f3 el tel\u00e9fono de la mesita de noche para tenerlo a mano cuando sonara el despertador y se gir\u00f3 hacia su lado derecho. Y ah\u00ed estaba, dormida, respirando suavemente con sus labios entreabiertos. Esos morritos que le hab\u00edan vuelto loco hac\u00eda ya 35 a\u00f1os. \u00a1Estaba tan bonita!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Puso la mano sobre su hombro y acarici\u00f3 su brazo, y sinti\u00f3 esa especie de cosquilleo el\u00e9ctrico que le recorr\u00eda el cuerpo cada vez que la acariciaba. Le encantaba acariciarla, el contacto con su piel se hab\u00eda convertido en la recarga que necesitaba cada cierto tiempo, y como si fuera la bater\u00eda de un viejo m\u00f3vil, cada vez necesitaba las recargas m\u00e1s a menudo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ella era su refugio, el lugar donde siempre quer\u00eda volver, donde los problemas desaparec\u00edan, y si no lo hac\u00edan al menos se suavizaban. Ella era su electricidad, su gasolina, su fuente de energ\u00eda, lo que le hac\u00eda mantenerse en pie a pesar de las hostias que la vida, el destino, o lo que co\u00f1o fuera, no paraba de darle en los \u00faltimos a\u00f1os. Ella era una parte tan importante de \u00e9l, que era trascendental, m\u00e1s valiosa que \u00e9l mismo. A veces, sin saber por qu\u00e9, le recorr\u00eda un escalofr\u00edo pensando en la posibilidad de que alg\u00fan d\u00eda pudiera perderla; de que lo dejara harta de tantas estrecheces y sinsabores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">All\u00ed, tumbado en la cama, mir\u00e1ndola, los recuerdos y los pensamientos se agolpaban en su cabeza desordenados, empuj\u00e1ndose unos a otros. Y sent\u00eda y pensaba cosas que no le confesaba, unas veces porque lo cotidiano se impon\u00eda, otras por no sab\u00eda bien qu\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Recordaba cuando la conoci\u00f3 en la planta 16 de aquella compa\u00f1\u00eda de seguros: \u00e9l acababa de incorporarse a la empresa y le estaban presentando a todos los componentes del departamento. Despistado como siempre hab\u00eda sido para los nombres, se le iban olvidando a medida que le iban presentando a la siguiente persona, pero cuando Quim le dijo \u201cy esta es Merc\u00e8\u201d, y vio su cara, supo que ese nombre no se le iba a olvidar nunca. Cerraba los ojos y ve\u00eda aquella imagen que lo dej\u00f3 paralizado: pelo largo oscuro, gafas grandes, ojos peque\u00f1os, labios rojos, muy rojos. Si ya antes ten\u00eda dificultades para recordar los nombres, despu\u00e9s ya fue imposible. S\u00f3lo hab\u00eda un nombre en su cabeza: Merc\u00e8.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Recordaba las decisiones que tuvo que tomar, y las peripecias que tuvo que hacer para localizar su tel\u00e9fono y quedar con ella en aquellos tiempos en los que San Google todav\u00eda no exist\u00eda, y la \u00fanica fuente era aquel tocho enorme de la gu\u00eda telef\u00f3nica. \u00a1Las decenas de p\u00e1ginas que tuvo que pasar hasta encontrarla perdida entre aquellos miles de apellidos todos iguales! Pero al final lo consigui\u00f3, y la llam\u00f3, y dijo que s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Recordaba much\u00edsimos buenos momentos, la verdad es que a pesar de todo ten\u00eda muchos buenos momentos junto a ella de los que acordarse. Tambi\u00e9n recordaba otros no tan buenos, pero esos mejor olvidarlos, al fin y al cabo s\u00f3lo serv\u00edan para causar dolor; mejor archivarlos en alg\u00fan rinc\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pensaba, \u00e9l siempre tan cr\u00edtico consigo mismo, que en su af\u00e1n emprendedor, esa palabra tan de moda \u00faltimamente y que tanto odiaba, la hab\u00eda arrastrado a una vida tipo monta\u00f1a rusa, llena de subidas y bajadas en funci\u00f3n de c\u00f3mo fueran sus negocios. Negocios que nunca hubiera puesto en marcha sin la aprobaci\u00f3n de ella, pero que siempre pensaba que ella le dir\u00eda que s\u00ed a cualquier cosa, quiz\u00e1 porque lo ten\u00eda sobrevalorado, quiz\u00e1 porque lo quer\u00eda demasiado, quiz\u00e1 por ambas cosas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pensaba en decisiones tomadas y no acertadas, en consecuencias no deseadas, en pensamientos mal expresados, en palabras desafortunadas, en lo r\u00e1pido que pasaba el tiempo sin posibilidad de recuperarlo, en que no se puede volver atr\u00e1s para rectificar\u2026 Qu\u00e9 pena, si uno pudiera volver atr\u00e1s y arreglar los desastres cometidos, o al menos alguno. Pensaba que pensar en eso poco solucionaba, pero no pod\u00eda evitarlo, era su forma de ser.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sent\u00eda que todav\u00eda ten\u00eda mucho que hacer a pesar de que los a\u00f1os transcurr\u00edan cada vez m\u00e1s r\u00e1pidos, y que la vida que le quedaba era mucho m\u00e1s corta que la vivida. Se sent\u00eda culpable por tantos momentos de sinsabores, quiz\u00e1 por eso pensaba tanto en el futuro, ese futuro que entre los dos estaban labrando como si tuvieran treinta a\u00f1os menos y con la paciencia que a\u00f1os atr\u00e1s no hab\u00edan tenido.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo mejor estaba por llegar, seguro. Algo en su interior le hab\u00eda hecho recuperar la fuerza que hab\u00eda perdido a base de golpes, y como si de un viejo boxeador se tratase se guiaba por la frase de Rocky Balboa: \u201cNada acaba hasta que t\u00fa sientes que acaba\u201d. Y \u00e9l sab\u00eda que todav\u00eda no se hab\u00eda acabado, que todav\u00eda le quedaba mucho, y bueno, por hacer. Sent\u00eda que todav\u00eda ten\u00eda mucho que darle a ella, recompensarla por todos los momentos duros, agradecerle con hechos todo lo que hab\u00eda aguantado, colmarla de todo, pero sobre todo de gratitud y amor; ese amor que alguna vez, en momentos duros, estuvo a punto de saltar por la ventana, como en la canci\u00f3n de Los Burros.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Le gustaba mirarla, siempre le hab\u00eda gustado, y all\u00ed dormida era el momento ideal para hacerlo. Se le hac\u00eda dif\u00edcil explicar, explicarse a s\u00ed mismo, lo que sent\u00eda por ella. \u00bfEra enamoramiento? No, eso pas\u00f3 hac\u00eda tiempo, ahora era algo diferente, pero curiosamente lo notaba m\u00e1s intenso, m\u00e1s real. Era la sensaci\u00f3n de que ella era parte de \u00e9l, y si ella no estaba era como si le faltara una parte de su cuerpo y de su mente; si ella no estaba se le hac\u00eda dif\u00edcil hasta pensar. Curiosamente, el tiempo, al contrario de lo previsible, le hab\u00eda hecho ser cada vez m\u00e1s dependiente de ella.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se peg\u00f3 completamente a ella, adapt\u00e1ndose a la posici\u00f3n que ten\u00eda, y comenz\u00f3 a acariciarle el hombro, el brazo, las caderas, los muslos, el est\u00f3mago, los pechos\u2026 Ella murmur\u00f3 algo en sue\u00f1os, le cogi\u00f3 la mano y la apret\u00f3 contra su pecho. Qu\u00e9 curioso, pens\u00f3, uno puede estar buscando la felicidad en muchos lugares y con muchas cosas, \u00a1y la felicidad es esto!\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cBuenos d\u00edas, son las siete y\u2026\u201d. \u00a1Joder!, musit\u00f3, y silenci\u00f3 r\u00e1pidamente el despertador. Ella se hab\u00eda dado la vuelta al o\u00edrlo, pero segu\u00eda dormida. Se movi\u00f3 con cuidado y se sent\u00f3 en la cama, se estir\u00f3 un poco, se incorpor\u00f3 y, antes de salir de la habitaci\u00f3n, se gir\u00f3 para volver a mirarla. Sonri\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Comenzaba un nuevo d\u00eda. No iba a ser un buen d\u00eda, lo sab\u00eda, pero tambi\u00e9n sab\u00eda que cuando acabara volver\u00eda a estar junto a ella, y que habr\u00eda otra ma\u00f1ana para volver a mirarla, para acariciarla y para recargarse. Esto de ser como una vieja bater\u00eda ten\u00eda su puntito de felicidad.<br><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se despert\u00f3 unos minutos antes de que sonara el despertador. \u00daltimamente, no sab\u00eda bien por qu\u00e9, le pasaba a menudo. \u201cEso son cosas de viejo\u201d, le dec\u00eda ella con sorna, y algo de raz\u00f3n ten\u00eda, porque siempre hab\u00eda sido muy dormil\u00f3n.\u00a0 Cogi\u00f3 el tel\u00e9fono de la mesita de noche para tenerlo a mano cuando sonara&hellip;&nbsp;<\/p>\n<div class=\"read-more-wrapper\"><a href=\"https:\/\/juantorralbo.com\/index.php\/2025\/09\/17\/mirandola\/\" class=\"button button-primary\" rel=\"bookmark\">Sigue leyendo \u00bb<span class=\"screen-reader-text\">Mir\u00e1ndola<\/span><\/a><\/div>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":129,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"neve_meta_sidebar":"","neve_meta_container":"","neve_meta_enable_content_width":"","neve_meta_content_width":0,"neve_meta_title_alignment":"","neve_meta_author_avatar":"","neve_post_elements_order":"","neve_meta_disable_header":"","neve_meta_disable_footer":"","neve_meta_disable_title":"","neve_meta_reading_time":"","_themeisle_gutenberg_block_has_review":false,"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-128","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-relatos"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/juantorralbo.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/128","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/juantorralbo.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/juantorralbo.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/juantorralbo.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/juantorralbo.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=128"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/juantorralbo.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/128\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":131,"href":"https:\/\/juantorralbo.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/128\/revisions\/131"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/juantorralbo.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/129"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/juantorralbo.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=128"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/juantorralbo.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=128"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/juantorralbo.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=128"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}