{"id":190,"date":"2025-11-20T12:46:24","date_gmt":"2025-11-20T11:46:24","guid":{"rendered":"https:\/\/juantorralbo.com\/?p=190"},"modified":"2025-11-21T12:52:40","modified_gmt":"2025-11-21T11:52:40","slug":"casilla-de-salida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/juantorralbo.com\/index.php\/2025\/11\/20\/casilla-de-salida\/","title":{"rendered":"Casilla de salida"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abNo tengo ni puta idea de lo que voy a hacer, pero tengo que hacer algo\u00bb se repiti\u00f3 una y otra vez mientras se secaba al salir de la ducha y el vaho del espejo iba desvaneci\u00e9ndose.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No lo pod\u00eda remediar, cada vez le costaba m\u00e1s reconocerse; su imagen no era, ni mucho menos, la de hac\u00eda tres o cuatro a\u00f1os. \u00a1C\u00f3mo le gustaba entonces que le dijeran que no aparentaba tener sesenta y tantos! Ahora, sin embargo, ten\u00eda la sensaci\u00f3n de que era al rev\u00e9s, se ve\u00eda demacrado, viejo; una visi\u00f3n que le resultaba extra\u00f1a, incluso ajena, y que no s\u00f3lo no le gustaba, tambi\u00e9n le molestaba.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se miraba en el espejo y era como si viera a otra persona. Ve\u00eda a su t\u00edo Pablo, aquel hombre delgado con los ojos hundidos; a veces ve\u00eda a su padre en sus \u00faltimos a\u00f1os, cuando se qued\u00f3 tan delgado; pero no se ve\u00eda a \u00e9l mismo, no era esa la imagen que ten\u00eda de s\u00ed mismo. Y no era de extra\u00f1ar, su aspecto hab\u00eda envejecido mucho en poco tiempo, estaba claro que ese tiempo de vacas flacas hab\u00eda hecho mella en su f\u00edsico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No sab\u00eda qu\u00e9 le pesaba m\u00e1s. Puede que saberse con esa edad y no ver un futuro cierto cuando ya estaba en el tiempo de descuento. Puede que sentirse culpable de haberse arrastrado, a \u00e9l y a su familia, a esa situaci\u00f3n. Puede que ver c\u00f3mo en el \u00faltimo a\u00f1o no hab\u00eda sido capaz de salir del pozo, sino todo lo contrario, hundirse m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfC\u00f3mo hab\u00eda podido llegar a esa situaci\u00f3n? \u00bfC\u00f3mo se hab\u00eda permitido llegar a esa situaci\u00f3n? \u00bfC\u00f3mo se puede ser tan tonto? Se lo preguntaba una y otra vez y s\u00f3lo encontraba una respuesta: ser consecuente con uno mismo no era una soluci\u00f3n v\u00e1lida, hab\u00eda que tragar. El problema es que a \u00e9l le costaba tragar, se le hac\u00eda bola tragar, y eso ten\u00eda consecuencias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tener la conciencia tranquila no tiene precio, pero hay veces en las que eso te puede perjudicar. Como en el juego de la oca, hab\u00eda hecho una mala jugada y hab\u00eda vuelto a la casilla de salida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sali\u00f3 del cuarto de ba\u00f1o, cruz\u00f3 el peque\u00f1o sal\u00f3n, y ya en la cocina se dispuso a hacerse una tostada de tomate con aceite. Era el desayuno de cada d\u00eda desde que los vecinos les ten\u00edan bien surtidos de tomates. Al abrir el frigor\u00edfico se qued\u00f3 mirando unas latas de cerveza, esas de marca blanca que ahora beb\u00eda si las cosas no iban del todo mal y de las que en otros tiempos ech\u00f3 pestes cientos de veces; no pod\u00eda evitar recordarlo cada vez que cog\u00eda una.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras preparaba la tostada, se hundi\u00f3 en sus pensamientos y empez\u00f3 a revisar sus \u00faltimos a\u00f1os: con un salario fijo y unas comisiones aceptables se pod\u00eda vivir sin sorpresas, incluso empezando a pagar deudas atrasadas. Pero ese d\u00eda, ese fat\u00eddico d\u00eda, y su controvertida decisi\u00f3n, lo hab\u00edan echado todo al traste.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Le hac\u00eda gracia pensar en la frase \u201cno tengo un puto duro\u201d, esa que se emplea cuando quieres decir que est\u00e1s jodido de pasta, pero es raro pensar que cuando la dices no tienes literalmente \u201cun puto duro\u201d. Ni un euro, ni un c\u00e9ntimo, nada. Descubrirte por la calle, sabiendo que el se\u00f1or que est\u00e1 pidiendo en la puerta del Mercadona tiene m\u00e1s pasta que t\u00fa, tiene un punto tragic\u00f3mico dif\u00edcil de digerir. Y lo aceptas, y tiras para adelante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hab\u00eda aprendido, por las malas, que lo importante era que no faltara comida en la mesa, que sus perros pudieran comer su pienso todos los d\u00edas, que se puede vivir sin coche, en una casa m\u00e1s peque\u00f1a\u2026 Hab\u00eda aprendido que siempre se puede caer m\u00e1s bajo, que los desastres tambi\u00e9n le pueden pasar a uno, hab\u00eda aprendido a aceptar la derrota. Y asumirla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Recapacit\u00f3. Empezaba una nueva \u00e9poca despu\u00e9s de meses aletargado, y algo en su interior le dec\u00eda que pod\u00eda remontar, que hab\u00eda sido un a\u00f1o tan nefasto que ten\u00eda que sacar conclusiones; y all\u00ed, sentado en la cocina, a solas, era un buen sitio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese largo a\u00f1o le hab\u00eda ido transformando, y casi sin pretenderlo, hab\u00eda descubierto lo que era la resiliencia; y hab\u00eda ido aconteciendo en \u00e9l una especie de transformaci\u00f3n, o m\u00e1s bien una vuelta a sus or\u00edgenes, en la que las ideas y las ganas estaban de regreso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estaba en una especie de estado de excitaci\u00f3n latente, raramente calmada si es que la excitaci\u00f3n puede ser calmada, impaciente porque empezara el d\u00eda, la semana, el mes. Todo hab\u00eda coincidido as\u00ed por pura casualidad y ten\u00eda su punto curioso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se puso la chaqueta y sali\u00f3 a la calle con las primeras luces del d\u00eda. El viento, tan habitual en esa zona, era fr\u00edo, m\u00e1s fr\u00edo que de costumbre. Un d\u00eda m\u00e1s a buscarse la vida. Un d\u00eda m\u00e1s a resolver c\u00f3mo comer hoy y c\u00f3mo comer en el futuro, sus dos objetivos. Hab\u00eda vuelto a empezar mal, muy mal, pero ahora se sent\u00eda mucho m\u00e1s fuerte. Tocaba remontar otra vez, pero \u00bfqu\u00e9 es una raya m\u00e1s para un tigre? Sent\u00eda que estaba gestionando el inicio de una nueva vida. Aunque, si era sincero consigo mismo, eso lo hab\u00eda pensado otras veces ya.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras caminaba, se dio cuenta del silencio que le envolv\u00eda; era m\u00e1gico, s\u00f3lo o\u00eda sus propios pasos. Sigui\u00f3 caminando y, entre sonrisas, record\u00f3 las estrofas de aquella canci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y caminando iba pensando que ganar&nbsp;<br>siempre es tentar a la otra cara de la suerte&nbsp;<br>y que por eso te hacen da\u00f1o los huesos&nbsp;<br>cuando golpeas fuerte.&nbsp;<br>Y sinti\u00f3 la alegr\u00eda del olvido&nbsp;<br>y al andar descubri\u00f3 la maravilla&nbsp;<br>del sonido de sus propios pasos&nbsp;<br>en la gravilla.<\/p>\n<\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abNo tengo ni puta idea de lo que voy a hacer, pero tengo que hacer algo\u00bb se repiti\u00f3 una y otra vez mientras se secaba al salir de la ducha y el vaho del espejo iba desvaneci\u00e9ndose. No lo pod\u00eda remediar, cada vez le costaba m\u00e1s reconocerse; su imagen no era, ni mucho menos, la&hellip;&nbsp;<\/p>\n<div class=\"read-more-wrapper\"><a href=\"https:\/\/juantorralbo.com\/index.php\/2025\/11\/20\/casilla-de-salida\/\" class=\"button button-primary\" rel=\"bookmark\">Sigue leyendo \u00bb<span class=\"screen-reader-text\">Casilla de salida<\/span><\/a><\/div>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":191,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"neve_meta_sidebar":"","neve_meta_container":"","neve_meta_enable_content_width":"","neve_meta_content_width":0,"neve_meta_title_alignment":"","neve_meta_author_avatar":"","neve_post_elements_order":"[\"content\",\"tags\",\"comments\"]","neve_meta_disable_header":"","neve_meta_disable_footer":"","neve_meta_disable_title":"","neve_meta_reading_time":"","_themeisle_gutenberg_block_has_review":false,"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-190","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-relatos"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/juantorralbo.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/190","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/juantorralbo.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/juantorralbo.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/juantorralbo.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/juantorralbo.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=190"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/juantorralbo.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/190\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":199,"href":"https:\/\/juantorralbo.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/190\/revisions\/199"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/juantorralbo.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/191"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/juantorralbo.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=190"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/juantorralbo.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=190"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/juantorralbo.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=190"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}